Posteado por: arnaldomirabal | 26 agosto, 2016

Gran recibimiento en la ciénaga a entrenador de lucha grecorromana

Por Yamilka Nieves y Arnaldo Mirabal

El entrenador Raúl Trujillo Díaz comparte la alegría con su pupilo Ismael Borrero

El entrenador Raúl Trujillo Díaz comparte la alegría con su pupilo Ismael Borrero

Durante poco más de dos semanas, Cuba en pleno se detuvo frente a un televisor expectante por la gloria de sus campeones. La isla se estremeció de punta a cabo cuando el luchador Ismael Borrero se alzó con la primera presea dorada, sentimiento que rozó al éxtasis cuando el gigante pinareño Mijaín López se sentó en el Olimpo junto a los dioses, tras alcanzar su tercera medalla de oro en estas lides.

La alegría de Mijaín contagió a todos, y hasta hizo volar por los cielos a su entrenador Raúl Trujillo en un cariñoso saludo que luego sería imitado por otros deportistas.

El gesto del tricampeón se puede tomar como un reconocimiento a la labor de los entrenadores, guías y hacedores de los logros de los deportistas, algo que bien sabe el matancero Raúl Trujillo Díaz, jefe del equipo de lucha grecorromana, y vicepresidente de la Federación Cubana de Lucha.

Ese fue el motivo del grato recibimiento que le hicieran sus paisanos en su natal Pedro Betancourt. Pero los cenagueros no quisieron quedarse atrás y también le agasajaron como un hijo, ya que lo sienten como un cenaguero autóctono, pues desde niño el entrenador pasa sus vacaciones en el Humedal.

Allí le esperaban desde hacía días los habitantes, junto a las principales autoridades del territorio, en especial los vecinos del poblado Buena Ventura. Sabían que aparecería de un momento a otro.

“Recibí una sorpresa muy grande al llegar a la Ciénaga de Zapata y encontrarme con un recibimiento de tal magnitud por los pobladores y autoridades, en Buena Ventura todo fue muy acogedor y emocionante”, comentó poco después el estelar entrenador.

“Me llenó de alegría que este pueblo en el cual no nací me recibiera de ese modo, fue maravilloso, algo que no voy a olvidar nunca, al igual que en mi pueblo natal Pedro Betancourt, donde tengo muchos amigos y gente que me quiere. A los pobladores del territorio cenaguero quiero agradecerles el bello gesto que tuvieron conmigo y con mi familia.

Con dos medallas de oro y una de plata, el equipo de Lucha Grecorromana ocupó el primer lugar por países; Raúl compartió con los pobladores las emociones vividas durante los juegos de Río 2016: “los juegos olímpicos tienen una característica muy especial, es un evento diferente a todos y tiene sus propias emociones, fue muy gratificante que al siguiente día del cumpleaños de nuestro Comandante en Fefe apareciera la primera medalla de oro conquistada por Ismael Borrero Medina, eso nos llenó de una alegría doble, medalla que estoy seguro el Comandante y Cuba esperaban”.

“Otro momento mágico para el equipo fue la medalla de Mijaín López Núñez, su tercer título olímpico que toda Cuba pudo disfrutar y que tengo entendido fue un momento muy alegre para la isla, me contaron que el país se paralizó en el combate de Mijaín y el turco”.

“En la premiación tomó la postura de un saludo señalando la bandera cubana patentizando su compromiso con la Patria y los suyos.

“A ello se sumó la medalla de plata de Yasmani Lugo Cabrera, que luchó con luxación en ambos tobillos. En su cara se notaba el dolor y la tristeza. Dio el máximo por el oro pero no se pudo, aunque quedamos en primer lugar por países, logro que le dedicamos a este pueblo”.

Sobre los próximos retos de la lucha greco agregó: “a partir del mes de septiembre comenzamos la preparación para un torneo en Azerbaiyán donde participan los medallistas panamericanos; comenzaremos además la preparación para el campeonato mundial, después de ser campeones olímpicos el compromiso crece aun más. Tenemos un equipo muy joven y la confianza es grande”.

Los cenagueros escuchan atentos las historias narradas por el entrenador Raúl Trujillo sobre las Olimpiadas de Río

Los cenagueros escuchan atentos las historias narradas por el entrenador Raúl Trujillo sobre las Olimpiadas de Río


RAÚL TRUJILLO Y LA CIÉNAGA DE ZAPATA

“Desde niño mi padre me enseñó a querer y amar la Ciénaga de Zapata, la naturaleza es un encanto, yo soy amante de la pesca y me gusta mucho el mar, me brinda tranquilidad, paz y deseos de vivir por una tierra que aunque no nací en ella la adoro.

“Siempre dije que cuando yo pudiera viviría en el humedal y mi sueño se convirtió en realidad, me gusta disfrutar junto a mi familia en mi Ciénaga de Zapata; la obsesión que tengo con el entorno marino hace que en mi casa todos los rincones muestran adornos que tengan que ver con ese mágico mundo que nos regaló la naturaleza, quisiera hacer un llamado a los habitantes de tan hermoso lugar para que lo cuiden, que sean guardianes de su limpieza y cuidado”.

Posteado por: arnaldomirabal | 8 agosto, 2016

En el reino de las abejas

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“Desde que nací estoy entre abejas. Mi papá comenzó en la apicultura por los años 40, cuando se fabricaba miel con un palo hueco taponeado con corchos. Fue en los 50 que mi padre compró unas cuantas colmenas en Batabanó. En esos años nací yo, en 1959 para ser exactos. De mis cinco hermanos yo fui el único que me interesé por las abejas.

“Soy natural del Vínculo, un poblado cenaguero que ya no existe. Cuando terminé el Servicio Militar tenía 20 años, y entonces me lo tomé más en serio la profesión. Ha sido lo único que he practicado en la vida.

“Antes no habían tantas enfermedades como ahora. Hoy nos golpea mucho la Varroa, ácaro que ataca las abejas. Periodo atrás desaparecía con sustancias químicas, pero desde que nos insertamos en el mercado internacional y nos exigen una miel de óptima calidad, la combatimos con tratamiento agroecológico. En la actualidad, colocamos unos panales trampa donde la Varroa incuba sus huevos y a los 24 días las eliminamos. Hay otras enfermedades que vas conociendo con los años.

“La abeja reina es la jefa de la colmena, esta última es como el gobierno de un país, donde la soberana rige cada cosa y circunstancia. Es la única hembra fértil y puede poner hasta 3000 huevos diarios.

“El colmenero debe estar muy atento a los cambios de la reina. El procedimiento es muy sencillo. Cuando envejece introduces la nueva en una pequeña cajita. A las pocas horas ya la colmena sabe que no tiene monarca y asumirán a la recién llegada.

“La vida de las abejas es efímera, puede durar alrededor de 45 días. Trabajan mucho y nunca duermen, porque en la noche purifican la miel, limpian la caja. Nunca vuelan en la oscuridad. Son muy inteligentes, puedes tener varias colmenas pero ellas nunca se equivocan.

“He aprendido todos los secretos de la floración de los árboles, y así poder mover mis colmenas por toda la provincia. En enero florece el romerillo en el norte de Matanzas; en el mes de marzo el cítrico; en abril, mayo y junio florece el soplillo en la Ciénaga; en septiembre el leñatero, después el bejuquillo morado cerca de Colón, y así se pasan todo el año, recorriendo kilómetros para obtener la miel.

“El cambio climático ha afectado mucho las poblaciones de abejas. Han surgido nuevas enfermedades, y las floraciones de los árboles se han alterado o cambiado la fecha. Hoy apenas podemos contar con el cítrico. Antes cualquier colmena podía tener hasta 120 000 abejas, hoy apenas llegan hasta las 80 mil.

“He recibido picaduras en todo el cuerpo. Hoy mismo me picó una en el dedo y me lo “entumió”. Ya no se me hincha pero sí siento el dolor.

“Hay años en que produje hasta 35 toneladas. Pertenezco al movimiento de los 100 kilogramos por colmena. Debes sellar el panal para que el alimento obtenga los mejores estándares.

“La abeja es la vida mía. A veces me paso varias horas observándolas. Ya yo sé a simple vista cómo se encuentra el colmenar, qué problemas tiene.

“Solo una vez en la vida la reina sale para fecundarse. Vuela hacia el cielo, y los zánganos le persiguen. Uno logrará aparearse, para morir al poco rato. Eso es lo único que hará en su existencia.

“En 1994, cuando la Varroa, perdí todas las colmenas. En ese entonces desconocíamos de qué se trataba. Volvimos a empezar de cero. Luego en el 97, después de un ciclón, recibimos otro duro golpe, porque las rachas de los vientos destruyen las ramas de los árboles, impidiendo la floración. Pero siempre me repongo. No sé qué haría si me quedará sin abejas, son mi vida, mi segunda familia”.

Posteado por: arnaldomirabal | 7 agosto, 2016

La fresa de El paraíso nacerá en la Ciénaga

El matrimonio de Eddy y Aliuska conversan sobre los beneficios de una casa de tapado

El matrimonio de Eddy y Aliuska conversan sobre los beneficios de una casa de tapado


En Bermeja, apartado paraje cenaguero, un matrimonio cultiva fresas, y decenas de frutas más; la armonía de la pareja y la tenacidad del trabajo transforman cada día la finca Los cocos, que pronto será El paraíso.

El 22 de diciembre del 2008 Eduardo Ramírez Lence, más conocido por Eddy, recibió la certificación que le convertía en usufructuario. El 1ro de enero del año nuevo lo sorprendió en su finca encima de un tractor, del cual solo se podía ver el humo porque todo estaba cubierto de maleza.

Después de desbrozar monte durante varias semanas, extrajo casi siete carretas de piedra. Cuando todo estaba limpio, sembró las primeras matas. La primera que creciera nombraría el lugar. Hoy todos reconocen los predios de Eddy como la finca Los Cocos, pero allí se cultivan también cientos de mangos, limoneros… hasta sumar más de 50 variedades de frutales.

Luego construyó una pintoresca casita de madera, algo que se dice fácil, sin embargo, le tomó casi 12 meses. Mucho ha llovido desde entonces, pero la vida de Eddy dio un vuelco total cuando conoció a Aliuska Labrada Díaz, hace poco más de dos años. El matrimonio ha transformado todo en un bello jardín que rebosa vida.

Muchas aves eligen los árboles de la finca para anidar

Muchas aves eligen los árboles de la finca para anidar

A primera vista el entorno resulta agradable, como uno de esos cuadros campestres con su casita de madera, custodiada por un molino de viento, e innumerables árboles con diversas tonalidades de verde.

Cerca de un gran envase de agua, abejas meliponas beben, protegidas por una red, de esa forma no perecerán en el intento. A un costado del hogar permanecen más de cinco decenas de especies de orquídeas, y más allá, descansan decenas de cactus.

LA LLEGADA DE LA FRESA

Una casa de cultivo beneficia a las hortalizas porque pueden sembrarse en las diferentes estaciones. Cuando favorecidos por un proyecto de la Delegación territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), le entregaron la malla para la casa de tapado estuvieron casi 15 días armándola. Confiesa Eddy, con su humor característico, que parecían arañas de tanto tejer y tejer.

Ya han recogido dos cosechas de hortalizas, si bien fue con la llegada de la fresa que vieron el verdadero provecho del sistema.

En un evento de Permacultura, en la central provincia de Sancti Spíritus, el matrimonio conoció sobre varias familias que cultivaban fresas. Trajeron una planta y comenzaron a estudiar sus características.

Se convertían quizás en los primeros cenagueros que se atrevieron con una fruta tan exigente. La primera planta sufrió los embates de los insectos, pero al cambiarla de lugar cobró fuerzas. Luego tomaron los estolones (brotes laterales que nacen en el tallo de algunas plantas) e incrementaron los canteros. Hoy están muy entusiasmados, dentro de poco recogerán los primeros frutos.

Reconocen que cada logro alcanzado lleva mucho de sacrifico, y también del apoyo de las instituciones científicas. Por sus vínculos con la Delegación del Citma en la Ciénaga se insertaron en las prácticas agroecológicas, de las cuales son abanderados. En sus predios han impartido talleres, y aprendieron a elaborar materia orgánica para enriquecer el sustrato.

“El Citma es uno de los horcones que nos sostiene”, asegura Aliuska.

Los hijos del matrimonio también aman la naturaleza

Los hijos del matrimonio también aman la naturaleza

Mientras transcurre la conversación en el interior de la casa de tapado, la agricultora nos pregunta con sano orgulloso si queremos ver sus cabras. De pronto se escucha un llamado inusual: “¿Quiééééén? ¡La que primero llegue come más!”. Al instante se le acerca una docena de rumiantes para alimentarse del forraje que la mujer les da.

SABIDURÍA GUAJIRA E ILUSTRADA

Aunque ninguno de los dos son agricultores, él era militar y ella dulcera-panadera, han aprendido mucho. En el escaso tiempo libre que tienen, consultan la amplia bibliografía acumulada sobre las labores del campo.

Aliuska muestra orgullosa las saludables plantaciones de fresas

Aliuska muestra orgullosa las saludables plantaciones de fresas


Quienes les visitan quedan sorprendidos ante el dominio de Aliuska, capaz de memorizar un amplio cúmulo de nombres científicos de plantas y animales.

La pareja se ha dado a la tarea de cultivar un sinnúmero de frutas, algunas conocidas, otras totalmente ignoradas, como la Naranja blanca, la Tajarina reina de México, Caimito Cartagena, o el Aguacate de reyes, este último con sabor a aní, y con el cual se elabora el guacamole.

Se auxilian del conocimiento científico, la sabiduría popular y las innovaciones que ellos mismos han aportado, como cuando eliminaron los caracoles con un repelente a partir del propio molusco, o los perritos de costas que cazaron para convertirlos en una especie de control biológico que elimina los grillos.

Si le preguntan a un campesino qué es lo que más necesita, seguramente pensará en un tractor. Pero Eddy vendió el suyo para instalar un molino de viento, ya que en una tierra sin agua nada crece.

“En 45 minutos extrae 20 mil litros de agua. Es lo mejor que tengo en la finca, además de mi esposa y mis hijos, pero un molino equivale a 10 hombres trabajando. No gasto combustible fósil para regar, el aire lo hace todo.

Mientras, la campesina alega que está muy orgullosa. “Comprobé lo que mis manos son capaces de hacer. Ya no solo elaboran pastel, pueden lograr vida, criar, sembrar, veo mi utilidad porque con mis producciones alimento a muchas personas.

En Los Cocos hay tenacidad y amor de pareja. Se sienten adolescentes y dentro de poco cumplirán dos años de casados. Eddy aseguró que encontró a la esposa ideal, con sus mismos gustos y preferencias, y un objetivo común: que la finca prospere.

Aliuska comparte ese pensamiento. Cuando decidió instalarse en Los Cocos, muchas personas pusieron el grito en el cielo. “Cómo una trabajadora del turismo va a irse para el campo”.

Un vista de la casa del matrimonio, típica casa campesina con techo de guano,

Un vista de la casa del matrimonio, típica casa campesina con techo de guano,

Mas, ella dio el paso, uno de los más importantes de su vida, y los frutos de tal decisión florecen, algo que se aprecia en cada centímetro del lugar, en el color de las orquídeas, en los nidos que protege celosamente en los árboles, o cuando le pide a Eddy que le traiga tierra para aporcar sus plantas ornamentales y él acude solícito. Todo se resume en las palabras compresión y ayuda mutua.

En los últimos tiempos han pensado en cambiarle el nombre a la posesión por otro que logre resumir lo fundado: El Paraíso. “Dicen los cristianos que el paraíso se alcanza tras la muerte. Nosotros no tenemos que morir, hace mucho que vivimos en él, y los construimos con nuestra manos”.

Posteado por: arnaldomirabal | 6 agosto, 2016

Los globos de colores de Gabriela

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Gabriela Pérez Méndez abre su abanico y trata de ocultar su rostro que denota cierta timidez. Pero al escuchar que hablan de su próximo cumpleaños, cuando arribará a sus quince, sonríe coqueta y asegura que adornará toda su casa.

Desde ya comenzó a colocar las primeras cadenetas, y espera que su papi le compre muchos globos amarillos y rojos.

Gabriela es una niña buena que le gusta ayudar en las labores hogareñas: limpia, lava, friega, pero lo que más le gusta es la leche con chocolate, y como su papá es cocinero también disfruta el arroz congris, el pollo y los platanitos maduros fritos.

Sin embargo, lo que prefiere por sobre todas las cosas es bailar en el centro recreativo El Bosque. Cuado llega el viernes en la noche exige que la pongan linda.

Otra de sus atracciones es ver la televisión. Con el control remoto en la mano, disfruta los animados de Sofía, Micky Mouse, Pluto y Dora la exploradora.

Quienes la conocen aseguran que posee un carácter muy dulce y amigable, y se lleva muy bien con los demás niños del barrio, en su natal Pálpite.

Le gusta escribir, y logra imitar el trazo de algunas palabras casi a la perfección. Incluso en un tiempo la llevaron a la escuela pero como no la examinaban como al resto de los alumnos se molestó y no quiso ir más.

Gabriela padece Síndrome de Down, pero este padecimiento no le ha impedido sentir el amor, ni transmitirlo a los suyos. Es una niña feliz que sueña con globos de colores, esos colores que irradian desde su mirada.

Posteado por: arnaldomirabal | 6 agosto, 2016

Un campeón sobre ruedas

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Cerca de la Empresa de Servicio Comunales de la Ciénaga de Zapata Noel Betancourt García aguarda por un alma caritativa que le traslade hasta Palpite. Mientras espera, quizás pasen por su mente sus glorias de antaño, cuando arribaba a la meta de primero. En 11 ocasiones revalidó su condición de campeón nacional de atletismo, dominando las distancias de 800, 1500 y 5000 metros.

Hace pocas horas salió de su natal Cayo Ramona. Coger botella no es problema. Siempre lo ha hecho. El escollo se presenta cuando los vehículos le niegan el aventón y siguen de largo.

La primera vez que salió de casa para desafiar un largo trayecto era penas un adolescente. Visitaría a su hermana en Jagüey Grande. Hoy todo es más fácil. Posee una silla plegable que cabe en cualquier automóvil.

Su padecimiento se debió a una malformación congénita, mas asegura que su infancia fue normal, jugaba a las bolas, pelota, bailaba trompo, hasta ayudaba a un amigo en los planes de carbón. Durante su niñez y adolescencia se desplazó gateando.

Es entonces cuando en su vida aparece una trabajadora social para cambiarlo todo. Gracias a ella obtuvo su primera silla de ruedas a los 11 años. “Muchachoooo, imagínate tú, aquello fue una maravilla”, y sus ojos resplandecen.

“Otro día llegó a mi casa y me dijo que alguien me quería conocer en Playa Larga. Se trataba de Julio Caballero Socorro, presidente provincial en aquel entonces de la Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores (Aclifim). Por él empecé en el deporte. Yo tenía unos 16 años.

“Comencé a practicar atletismo. Cada día recorría los once kilómetros que separan Cayo Ramona de Girón en mi silla. Luego me bañaba en la playa y regresaba a la casa realizando el mismo esfuerzo físico.

“La resistencia resultaba primordial para la disciplina, y un buen sillón claro, ya que las ruedas son mis piernas. Yo mismo las arreglaba, porque nadie la conocía mejor, tenía en cuenta la capacidad de aire de las gomas, el rodamiento.

Conserva sus medallas y asegura que pudieron ser muchas más, pero no contó con el apoyo suficiente, el cual le privó de una silla de carreras. Ese es un dolor lo lleva adentro, ya que le provocó la separación del deporte cuando aún estaba en plenas facultades.

Hoy su reto es tan grande como enfrentarse a una pista de carreras. Desde hace muy poco preside la Aclifim en el territorio cenaguero. Tratará de dar lo mejor de sí pero el reto es enorme, porque debe recorrer el municipio más extenso de la provincia cogiendo botella para visitar a sus 55 discapacitados. Al menos los discapacitados de la Ciénaga contarán con alguien que sabe como nadie lo importante del apoyo, y cuánto duele cuando falta.

Posteado por: arnaldomirabal | 31 julio, 2016

“Estoy muy unido a la Ciénaga de Zapata”.

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Yoandi Bonachea Luis estudió magisterio y como pedagogo cumplió importantes misiones, pero su verdadera pasión siempre fue la naturaleza, sobre todo el entorno de la Ciénaga de Zapata. Quizás por ello se especializó en Biología.

Natural de Güines asegura que la sangre que corre por sus venas es cenaguera. Desde que tenía dos meses de nacido lo traían hasta el Humedal. Su familia paterna era oriunda de allí.

No había vacaciones que no visitara la zona. Le fascinaba el olor del carbón y le llamaba la atención el trato tan natural de las personas, aunque no se conociesen. También le gustaba la pesquería, bañarse en los canales, capturar biajacas, y por supuesto, la familia.

“A mí mamá no le gusta que yo lo diga, pero mis cenizas tienen que esparcirlas aquí en la ciénaga”. Por tal motivo al cumplir 20 años, y tras culminar el servicio social decidió radicarse definitivamente en la Ciénaga.

Una vez radicado en Zapata ocupó varías responsabilidades en diversos organismos. Pero se entusiasmó sobremanera cuando escuchó hablar sobre las expectativas de desarrollo del Ecoturismo, y se conviertió en operario para la conservación de áreas protegidas de San Lázaro.

“Me sentí muy bien. Reabrimos una zanja construida por los carboneros en la década del 30 del siglo pasado. Aquellos días no los olvido. Tengo una cicatriz en una rodilla de un machetazo, y el recuerdo de un cocodrilo persiguiéndome. Estuve en San Lázaro casi 4 años”.

En esa época visitó los cimientos de la vieja bodega de Guamutal, y descubrió botellas y frascos de 1913.

De la ciénaga también le gustan los paisajes naturales. Le impactaron desde que cobró conciencia de la belleza del lugar. Prefiere los menos transitados, donde siempre se corre el riesgo ante lo improvisto.

Del historiador Amorín aprendió la fascinante historia de la región, sobre todo el período de corsos y piratas, y visitó los innumerables enterramientos aborígenes. Comprendió que nunca se deben separar historia y naturaleza.
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Su sed de conocimientos le inclinaron a seguir estudiando. Ha recibido posgrados que imparten el Citma, sin embargo, tiene muy claro que el conocimiento es inabarcable, y siempre desea aprender mucho más. Por eso disfruta tanto compartir con personas de las que puede aprender mucho, como Toby El cocodrilero.

“Con Toby visité lugares inolvidables. Una vez estuvimos 12 días en la zanja del 10. Cortes de carbón que establecieron los gallegos a principios del siglo 20. Éramos cinco expedicionarios. Aprendí mucho de los cocodrilos, cómo diferenciar al Rombhifer del Acutus, cuándo están mixturados. Escasas personas han entrado a ese lugar. Recuerdo que no había mosquitos. Un ecosistema muy bien conservado, casi virgen.

Asegura que el éxito de inculcar en los habitantes la pasión por la conservación de la flora y la fauna, desde su humilde opinión, tendrá mucho que ver con no prohibir, más bien incluir al cenaguero en proyectos comunitarios que lo ubiquen como protagonista.

SALINAS DE BRITO
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Hace pocos meses comenzó a trabajar en las Salinas de Brito. Allí también iba de pequeño. Nada más llegar se quitaba los zapatos y se sentía libre. “Los puestas de sol más lindas ocurren allí, a ello súmele las bandadas de aves que llegan al amanecer”.

Le encanta descubrir lugares. Ha encontrado botellas antiguas, rieles que la antigua línea de ferrocarril. Allí pasa siete días recorriendo la zona.

Su avidez constante y su capacidad de observación le han llevado a descubrir ciertos comportamientos de las aves. “Algunas garzas, como la rojiza, emplean los dedos de las patas simulando un pez y así atraer a sus presas”.

“También descubrí como un querequeté te llama extendiendo las alas para alejarte de su zona de nidificación.

“A veces me duele estar lejos de mi madre durante varios días. Ella es natural de Güines y vino para acompañarme. Esta es la tierra de mi padre, quien falleció hace poco. Hay muchas cosas que me unen a este lugar. Nunca me iré de aquí.”

Posteado por: arnaldomirabal | 26 julio, 2016

La flor de Casimiro

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Casimiro le teme a la noche. Él desearía que el sol nunca se ocultara, y así poder desandar su batey Santo Tomás de punta a cabo.

Casimiro es como un niño grande con cara de viejo, que siente, habla y piensa como un pequeño. Siempre será el primero en saludar al forastero que llega, quien a los pocos minutos dejará de ser un extraño para convertirse en su amigo.

Sin pensarlo mucho pedirá cigarro o algún peso, pero lo hace con tal ternura que no queda más remedio que acceder a su pedido.

La primera vez que le vi, yo recién llegaba a Santo Tomás, y se presentó sin protocolo. “Hola, soy Casimiro, ¿tienes un cigarro? Que no vean que me lo das porque me regañan”.

Conversamos bastante y me llevo a su casa. Me enseñó el cuarto donde lo encierran con candado cuando llega la oscuridad, a quien más le teme en la vida.

Su hermano, con quien vive, me explicó que nació así, pero si lo hubieran llevado a una escuela especial hoy Casimiro supiera leer, porque es muy inteligente. Algo que constaté tiempo después.

Grande fue mi asombro al llegar al poblado a las varias semanas, y descubrir que Casimiro recordaba mi nombre.

En esa nueva ocasión nos acompañaban tres entusiastas periodistas, muy jóvenes y bonitas. Casimiro quedó prendada de una de ellas y le prometió un dibujo. El equipo reporteril viajaba con la intensión de recorrer la zanja de Santo Tomás en busca de la Ferminia, ave endémica de la Ciénaga.

Ese recorrido es otra historia que contaremos después. Lo curioso del hecho es que a nuestro regreso Casimiro nos esperaba y nos pidió una hoja y un bolígrafo para acometer su obra maestra.

En pocos minutos, como si la tuviera ya preconcebida, salieron de sus manos y talento, y su cuero de hombre viejo con mirada infantil, un hermoso dibujo que regaló a nuestra colega Dunielys, quien quedó muy contenta con semejante detalle de nuestro amigo, y hasta prometió nunca desprenderse de ese dibujo, y a todos nos hizo creer que vamos un poco vacíos, y que a esos que supuestamente la naturaleza les privó de algo, les sobra sensibilidad.

Posteado por: arnaldomirabal | 25 julio, 2016

“Uno llega a sentir amor verdadero por su embarcación”

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La vida de Adalberto Figueredo Gómez es la pesca, pasión que heredó por tradición familiar. Desde siempre le han dicho Piquito y eso también lo sacó de la familia. “Andaba con mi padre pa’ arriba y pa’ abajo, me crie en este medio y, como se dice por ahí: hijo de pescador termina pescando”.

Natural de Girón, en la Ciénaga de Zapata, recuerda que fue un 20 de mayo de 1983, cuando se subió a un barco como integrante de una tripulación. Comenzó como marinero de cubierta, luego se desempeñó como motorista hasta que ocupó el puesto más importante, el de patrón de barco, hace 17 años.

“Es el máximo responsable de cuanto acontece en la embarcación. Debe exigir que cada trabajador realice su función. Corrige el rumbo y está al tanto de todas las maniobras.

“Son 20 días en el mar y se dice fácil, pero es duro. A veces no tenemos las condiciones idóneas, no obstante, cumplimos la tarea”.

Cada navío posee un folio, matrícula y todos la conocen por ese número. La de Adalberto es la 320 y se ha convertido en su segundo hogar, aunque algunos pensarían que es el primero, pues pasa allí 20 días al mes. Hablamos de casi 240 jornadas marineras en un año.
Como bien asegura Piquito “uno llega a sentir amor verdadero por la embarcación y por los trajines de marinería”.

La etapa de invierno es muy difícil por las inclemencias del tiempo. El verano constituye la mejor temporada. El mar está más tranquilo por estas fechas.

“El cambio climático no es cuento de muchacho, antes en abril comenzábamos la zafra de la biajaiba, y en estos tiempos a finales de mayo todavía no aparecen”.

Son seis hombres en el barco y la tarea de dirigir nunca resulta sencilla. “Cada cabeza es un mundo. Pero lo elemental está en el respeto y escuchar la opinión de los tripulantes.

“No siempre las salidas terminan bien, el clima puede atentar y las restricciones de las áreas de pescas han influido en la disminución de las capturas.
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“No tengo una especie preferida, saco lo que aparezca por la proa. De las artes de pesca prefiero el palangre, un cordel con varios anzuelos colocados a cierta distancia unos de otros”.

Muchas han sido las sorpresas. La Tormenta del Siglo lo sorprendió pescando, también recuerda los ciclones Kate y Lili. Una vez no les dio tiempo llegar a la base y se vieron obligados a guarecerse en una ensenada identificada como el refugio de Diego Pérez. Allí atracaron durante ocho días.

“Uno aprende a conocer al mar, hasta como amanezca el día puede augurar si habrá mal tiempo. El comportamiento de los peces te avisa. En ocasiones cuando se pierden, prepárate que se avecina una marejada. Lo logras a través de los años y por escuchar a los pescadores viejos, que nunca vieron un GPS ni las nuevas tecnologías, pero sí le sabían un mundo a este oficio.

“El difunto Kiko Costafé, nos advirtió cuando la Tormenta del Siglo. Cerca de Batabanó nos dijo desde su embarcación: ‘Piquito no salgan mar afuera que el tiempo viene malo, esas rayas blancas y rojas del horizonte que se ven al oeste anuncian mal tiempo’. Nosotros no le hicimos caso, y alrededor de los 20 minutos el mar rugía. El motor no arrancaba, tiramos dos anclas y las perdimos. No quiero recordar aquello”.

Son tantos los años de Adalberto en esa actividad que no sabe lo que es el mareo, asegura que camina en la cubierta como si se tratara de tierra firme y hasta olvidó la palabra miedo. Al principio sí, como aquella vez que se le hundió un barco. “Nos sorprendió un mal tiempo cerca de Cayito Caga’o, y cuando intentamos retroceder, el paño se enredó en la propela, detuvo el motor y nos estrelló contra el cayo. Allí estuvimos la noche entera. Por suerte, nos rescataron”.

Considera que los jóvenes de hoy se interesan más por la informática que por la pesca, porque la faena es bastante engorrosa. De siete de la mañana a cinco de la tarde “siempre faja’o con los avíos”. A veces juegan dominó, pero duermen temprano.

Desde hace varios años vive en La Habana. Incluso estuvo un periodo como capitán de un remolcador, en el destacamento naval de Tropas Guardafronteras en ese territorio; sin embargo, nada más que supo que había una plaza en la empresa pesquera regresó para la ciénaga sin pensarlo dos veces. “Yo nací y me crie en este lugar. Aquí vivieron mis ancestros. Cuando salgo mar afuera siento una tranquilidad y una paz incomparables. No puedo alejarme demasiado, porque extraño enseguida. Lo que me quede de vida quiero pasarla arriba de un barco”.

Posteado por: arnaldomirabal | 22 julio, 2016

¡La hora del cangrejo!… ¿llegará su fin? (+ Fotos)

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Con las lluvias de mayo salen los cangrejos de sus escondites para desovar y ninguna familia cenaguera queda indiferente ante la corrida del Cardisoma guanhumi.

Cayendo el atardecer, ignorando el azote de los mosquitos, hombres y mujeres se adentran a la Ciénaga para capturar al distinguido visitante, plato predilecto y sostén económico de muchos.

Desde hace varias décadas la zafra del cangrejo de tierra forma parte intrínseca de la cultura cenaguera; pero un buen día pudiera suceder que la caza indiscriminada lo extinguiera para siempre, entonces imágenes como estas serán cosas del pasado.

Dicen los viejos cenagueros que los cangrejos salen en los meses que no tiene r: mayo, junio y agosto, el período lluvioso en Cuba; aunque también refieren los más experimentados, en los últimos tiempos el clima en la isla se ha corrido.

Quizás por ello apenas se divisaron en mayo, pero tras los primeros aguaceros del mes siguiente y el azote de los truenos el Cardisoma Guanhumi, nombre científico del crustáceo, comenzó a salir de su cueva, agitando la vida de los habitantes de la más occidental porción de Zapata. ¡Nadie queda indiferente a la zafra cangrejera!

“Muchos piden vacaciones en la etapa de corrida”, expresa un habitante, a lo que otro agrega que los maestros deben ponerse fuertes en las aulas porque hasta los niños salen a cazar.

ALGARABÍA CON MUELAS

A Iris Cabello todos le llaman La cangrejera mayor por su destreza en la limpieza del crustáceo

A Iris Cabellos todos le llaman La cangrejera mayor por su destreza en la limpieza del crustáceo

Desde que se sobrepasa el peaje que marca la entrada al Parque Nacional se observan ciclistas con sacos en sus bicicletas que regresan en dirección a Jagüey Grande, y un poco más allá, a ambos lados de la vía aguardan en la oscuridad personas ataviadas con camisas de mangas largas y botas de gomas. Todos persiguen un objetivo común: el cangrejo de tierra.

A orillas de la carretera de Palpite, Iris Cabello, la cangrejera mayor, como le llaman algunos, se enfrasca en la limpieza de un gran caldero abarrotado de muelas y carapachos. Comenzó a las ocho de la mañana, y rozando el mediodía asegura que le queda poco por hacer.
Su hijo adolescente Carlos Rafael es el encargado de obtener la presa en el monte.

“Él siempre me ayuda. Cuando hay corrida hasta los niños salen a buscar, no hay cenaguero que quede indiferente”, asegura Iris.
“Salgo con gorra por las matas de zarza, planta espinosa, y los ramajos que te tumban el sombrero, llevo además un capucha para los mosquitos y guantes, pero aun así me marcan las manos, pero lo disfruto”, comenta Carlos con una amplia sonrisa.

Lucía Rodríguez Venegas limpia cangrejos en Buenaventura. Precisa que antes no se sacaban, al menos no con la magnitud de hoy en día. Hace algo más de 20 años comenzó la fiebre y cuando llegan los meses de lluvia todos se ponen en vilo y se adentran al monte. Es una actividad sin límites de edad, ni sexo.

Ella los limpia después de hervirlo. Vivo les tiene miedo. Mientras conversaba golpea las muelas para sacar la masa que luego extrae con un pincho. “El carapacho es mucho más fácil de trabajar”. Luego hace paqueticos para venderlos. Aprovecha la zafra hasta septiembre, cuando empieza a escasear.

CANGREJO SIN TIEMPO MUERTO

De sus 43 años, Anayris Bouza Fernández lleva más de la mitad cazando. Natural de Palpite, se apasionó por el monte desde pequeña cuando iba con su padre. Desde entonces no ha podido desligarse. Aprendió a caminar con los mayores de su familia, porque recorrer la inhóspita ciénaga es un arte difícil y riesgoso, ya que uno se puede perder.

Cada día sale al anochecer y regresa a la medianoche. Anayris es de las pocas cazadores que extraen crustáceo durante todo el año, lo cual denota las mañas y maestría que ha adquirido con el tiempo.
La labor no es cosa fácil. Debe caminar el enrevesado terreno con un jolongo a cuesta, mientras un saco aguarda con una linterna encendida como punto de referencia. Caminan a la redonda y sin perder de vista la luz.

Desde muy pequeños los cenagueros aprenden a capturar cangrejos

Desde muy pequeños los cenagueros aprenden a capturar cangrejos

Tiene marcas de las muelas en sus manos, pero nunca ha sentido miedo. Además, los guantes aminoran un tanto el dolor.
Si bien es cierto que lo hace por la retribución monetaria, disfruta mucho todo el quehacer vinculado a la zafra, desde la captura hasta el proceso de recolección de la masa.

CANGREJERA MARIO LÓPEZ

En el centro de Proceso de Mario López se hace evidente el ajetreo. En cada campaña de cangrejo la empresa procesa más de 100 toneladas; y aunque la actual temporada empezó con cierto atraso por la ausencia de lluvias, esperan cumplir el plan técnico económico si el clima favorece, y la inversión programada que renovará la industria no arranca en el verano.

Varias mujeres limpian el crustáceo con un equipo creado por los trabajadores del centro. Un poco más allá de divisan grandes calderos donde se hierven antes de comenzar el proceso.

Poseen contratos con los cenagueros, quienes se encargan de suministrarles ejemplares vivos y masa limpia, como una forma eficaz de los regular la zafra, y favorecer a las familias de la zona.

Carlos Miguel Hernández Cabello, jefe de producción de la unidad, espera que la actual campaña marche bien, aunque al paso de los meses las capturas disminuyen en tamaño, lo que también atenta con el cumplimento del plan.

¿ZAFRA INDISCRIMINADA?

Los habitantes de Jagüey Grande y otras regiones de la provincia no quieren perderse el convite. Quizás no conozcan los rincones ocultos que solo el cenaguero domina, pero temprano en la mañana se le observa de regreso con los morrales atestados.

Al olor desagradable que se asienta en el aire por los restos desperdigados en el entorno se suman otras preocupaciones. Si en campañas pasadas instituciones como la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), inculcaron en los habitantes la importancia de la conservación de la especie, y el peligro de extraer a las hembras sin desovar, resulta difícil creer que quienes vienen de fuera del municipio tengan en cuenta estos requisitos.

Muchos en afán de adquirir el necesario dinero pocas veces piensan en el futuro. El “hoy” y el “ahora” rigen sus pasos.

Aseguran los especialista que la corrida del Cardisoma Guanhumi engrosa la lista de las migraciones más grandes y asombrosas de la naturaleza, pues cada año más de un millón de ejemplares recorren varios kilómetros para prolongar la vida.

Llama la atención que aparezca entre las especies amenazadas, y ante los ojos de todos, cazadores improvisados se sumen a la fiesta, que un buen día pudiera transformarse en luto en memoria de un ejemplar desaparecido.

Carlos Rafael disfruta ir al monte a cazar cangrejos, y hasta construyó un corral en su casa donde almacena parte de las capturas

Carlos Rafael disfruta ir al monte a cazar cangrejos, y hasta construyó un corral en su casa donde almacena las capturas

Cuando comienza la zafra Lucía Rodríguez aprovecha para hacer un dinerito extra

Cuando comienza la zafra Lucía Rodríguez aprovecha para hacer un dinerito extra

Anayris Bouza domina todos los secretos de la ciénaga, y aun fuera de campaña  captura cangrejos todo el año

Anayris Bouza domina todos los secretos de la ciénaga, y aun fuera de campaña captura cangrejos todo el año

En la procesadora de Mario López laboran decenas de mujeres en la extracción de la masa

En la procesadora de Mario López laboran decenas de mujeres en la extracción de la masa

Muchos habitantes de la zona occidental de Zapata se dedican a la zafra del cangrejo, algunos los cazan, otros los procesan para vender la masa

Muchos habitantes de la zona occidental de Zapata se dedican a la zafra del cangrejo, algunos los cazan, otros los procesan para vender la masa

Posteado por: arnaldomirabal | 20 julio, 2016

Cuando algunos intentan hablar de ética y solo hablan bobería

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Alguien pretende hablar de ética y periodismo desde un blog (me arrogaré el derecho de no mencionarlo) pero solo intenta estigmatizar con una diatriba insulsa a los colaboradores de On Cuba y El Toque. Incluso, la joven que firma ese trabajo, llega a la posición antiética de dudar de la condición revolucionaria de quienes decidieron escribir para esos medios digitales. Habrase visto semejante bobería. Prefiero no tomar en serio ese post, pero lo que sí me tomo en serio es mi condición de cubano, revolucionario y comunista, y mi derecho a publicar dónde me de mi reverenda gana.

Al final no es un delito criticar a Cuba aunque intenten estigmatizar a quienes lo hacen. Si arremeten contra On Cuba porque critica la realidad cubana, yo critico a muchos blogs por no hacerlo. Si malo es ensañarse, peor es callar.

Hace apenas unas horas una colega que respeto se me acercó criticando un post que publiqué en mi blog Revolución recientemente, sobre los Sin Techos que han surgido en mi ciudad. No ahondaré en el tema. Solo fue un simple ejercicio que decidí llevar a cabo para demostrar que lo de On Cuba o El toque bien puede ser un pretexto, simplemente le tememos a la realidad.

Volviendo al tema central de mi perorata, en el escrito de aquel blog que no nombraré, firmado por una joven periodista, se intenta hablar de ética pero para mí la ética va mucho más allá, como bien dijo Fidel se trata sobre todo de no mentir jamás, y vuelvo sobre lo mismo, callar también es falsear la verdad. El texto me parece muy reduccionista y malintencionado ante algo tan complejo.

Yo colaboré con El Toque no solo por dinero, lo hice por realización profesional. Quería, y quiero medirme con los talentos que allí publican, en su mayoría periodistas jóvenes que como yo luchan por una Cuba mejor.

A mí en honor a la verdad me molesta tanta estupidez reinante, y me surgen las preguntas: ¿se trata solo de On Cuba y El Toque, o meterán en el saco a los todos los medios extranjeros? Me refiero a los de la izquierda, porque si es así, unos cuántos que conozco están publicando en sitios argentinos, mexicanos, y de medio mundo, pero contra esos nada se ha dicho. (Si bien no soy envidioso, ni practicaré nunca ese axioma cubano de sacarse un ojo para ver al otro ciego, si vamos a chapear que sea parejo).

Y ahora que hablan de silencios y omisiones, y de la Batalla de los Cinco silenciada por On Cuba; seamos serios por favor. A mí ya me repugna nuestro silencio sobre los 43 estudiantes de Ayotzinapa en nuestros medios oficiales. Pero la cosa no se queda ahí. ¿Sabían que a este redactor intentaron halarle las orejas por cuestionar a Arabia Saudita? Así de incoherentes somos. Volviendo a México, mi país nada dijo cuando el gobierno de Peña Nieto reprimió una protesta que le costó la vida a varios docentes.

Por eso me parecen hipócritas los argumentos que encontré en aquel blog. La joven reportera, y quien decidió publicar el trabajo, ignoraron de cuajo el estudio emprendido por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) que profundiza sobre el sentir de los cientos de jóvenes graduados de la carrera de periodismo a lo largo del país. Desconocieron que justo antes de recibir el título ya se sienten desanimados, dada la precaria realidad a la cual se enfrentarán. Sin mencionar el alto por ciento de los que emigran, una tendencia creciente en nuestros medios.

Por otro lado, tratar de contrarrevolucionarios y vendepatrias a los que prefirieron quedarse me parece una maldad extrema, tengo más adjetivos, pero no vale la pena.

Hace poco yo arremetí contra el gobierno de Argentina por sacar del aire a las televisoras Telesur y Rusia Today. Me parece un craso error que Cuba saque del aire a On Cuba o el Toque; como me parece una injusticia que se hable de expulsar a los jóvenes que colaboran con esos medios, y más preocupante aun, sin nada reglamentado, autocráticamente, y dejándole la papa caliente a los directivos. (aahh, otro estudio de la Upec arrojó que la mayoría que ocupan cargos de dirección en los medios de prensa no son periodistas de academia).

Yo, no tanto por disciplina, más bien por resignación, evitaré publicar en ellos, pero los seguiré leyendo hasta el cansancio. Solo allí encuentro el verdadero periodismo y la Cuba real que conozco, la que palpita con sus luces y sombra. Hace no sé qué tiempo ya dejé de leer Juventud Rebelde y Granma por aburridos y somnolientos. (Y esto lo dije en una asamblea provincial de la UPEC pa’ que nadie se asuste, solo por aclarar aquello de decir las cosas “en el momento y lugar apropiados”).

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