Posteado por: arnaldomirabal | 7 agosto, 2016

La fresa de El paraíso nacerá en la Ciénaga

El matrimonio de Eddy y Aliuska conversan sobre los beneficios de una casa de tapado

El matrimonio de Eddy y Aliuska conversan sobre los beneficios de una casa de tapado


En Bermeja, apartado paraje cenaguero, un matrimonio cultiva fresas, y decenas de frutas más; la armonía de la pareja y la tenacidad del trabajo transforman cada día la finca Los cocos, que pronto será El paraíso.

El 22 de diciembre del 2008 Eduardo Ramírez Lence, más conocido por Eddy, recibió la certificación que le convertía en usufructuario. El 1ro de enero del año nuevo lo sorprendió en su finca encima de un tractor, del cual solo se podía ver el humo porque todo estaba cubierto de maleza.

Después de desbrozar monte durante varias semanas, extrajo casi siete carretas de piedra. Cuando todo estaba limpio, sembró las primeras matas. La primera que creciera nombraría el lugar. Hoy todos reconocen los predios de Eddy como la finca Los Cocos, pero allí se cultivan también cientos de mangos, limoneros… hasta sumar más de 50 variedades de frutales.

Luego construyó una pintoresca casita de madera, algo que se dice fácil, sin embargo, le tomó casi 12 meses. Mucho ha llovido desde entonces, pero la vida de Eddy dio un vuelco total cuando conoció a Aliuska Labrada Díaz, hace poco más de dos años. El matrimonio ha transformado todo en un bello jardín que rebosa vida.

Muchas aves eligen los árboles de la finca para anidar

Muchas aves eligen los árboles de la finca para anidar

A primera vista el entorno resulta agradable, como uno de esos cuadros campestres con su casita de madera, custodiada por un molino de viento, e innumerables árboles con diversas tonalidades de verde.

Cerca de un gran envase de agua, abejas meliponas beben, protegidas por una red, de esa forma no perecerán en el intento. A un costado del hogar permanecen más de cinco decenas de especies de orquídeas, y más allá, descansan decenas de cactus.

LA LLEGADA DE LA FRESA

Una casa de cultivo beneficia a las hortalizas porque pueden sembrarse en las diferentes estaciones. Cuando favorecidos por un proyecto de la Delegación territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), le entregaron la malla para la casa de tapado estuvieron casi 15 días armándola. Confiesa Eddy, con su humor característico, que parecían arañas de tanto tejer y tejer.

Ya han recogido dos cosechas de hortalizas, si bien fue con la llegada de la fresa que vieron el verdadero provecho del sistema.

En un evento de Permacultura, en la central provincia de Sancti Spíritus, el matrimonio conoció sobre varias familias que cultivaban fresas. Trajeron una planta y comenzaron a estudiar sus características.

Se convertían quizás en los primeros cenagueros que se atrevieron con una fruta tan exigente. La primera planta sufrió los embates de los insectos, pero al cambiarla de lugar cobró fuerzas. Luego tomaron los estolones (brotes laterales que nacen en el tallo de algunas plantas) e incrementaron los canteros. Hoy están muy entusiasmados, dentro de poco recogerán los primeros frutos.

Reconocen que cada logro alcanzado lleva mucho de sacrifico, y también del apoyo de las instituciones científicas. Por sus vínculos con la Delegación del Citma en la Ciénaga se insertaron en las prácticas agroecológicas, de las cuales son abanderados. En sus predios han impartido talleres, y aprendieron a elaborar materia orgánica para enriquecer el sustrato.

“El Citma es uno de los horcones que nos sostiene”, asegura Aliuska.

Los hijos del matrimonio también aman la naturaleza

Los hijos del matrimonio también aman la naturaleza

Mientras transcurre la conversación en el interior de la casa de tapado, la agricultora nos pregunta con sano orgulloso si queremos ver sus cabras. De pronto se escucha un llamado inusual: “¿Quiééééén? ¡La que primero llegue come más!”. Al instante se le acerca una docena de rumiantes para alimentarse del forraje que la mujer les da.

SABIDURÍA GUAJIRA E ILUSTRADA

Aunque ninguno de los dos son agricultores, él era militar y ella dulcera-panadera, han aprendido mucho. En el escaso tiempo libre que tienen, consultan la amplia bibliografía acumulada sobre las labores del campo.

Aliuska muestra orgullosa las saludables plantaciones de fresas

Aliuska muestra orgullosa las saludables plantaciones de fresas


Quienes les visitan quedan sorprendidos ante el dominio de Aliuska, capaz de memorizar un amplio cúmulo de nombres científicos de plantas y animales.

La pareja se ha dado a la tarea de cultivar un sinnúmero de frutas, algunas conocidas, otras totalmente ignoradas, como la Naranja blanca, la Tajarina reina de México, Caimito Cartagena, o el Aguacate de reyes, este último con sabor a aní, y con el cual se elabora el guacamole.

Se auxilian del conocimiento científico, la sabiduría popular y las innovaciones que ellos mismos han aportado, como cuando eliminaron los caracoles con un repelente a partir del propio molusco, o los perritos de costas que cazaron para convertirlos en una especie de control biológico que elimina los grillos.

Si le preguntan a un campesino qué es lo que más necesita, seguramente pensará en un tractor. Pero Eddy vendió el suyo para instalar un molino de viento, ya que en una tierra sin agua nada crece.

“En 45 minutos extrae 20 mil litros de agua. Es lo mejor que tengo en la finca, además de mi esposa y mis hijos, pero un molino equivale a 10 hombres trabajando. No gasto combustible fósil para regar, el aire lo hace todo.

Mientras, la campesina alega que está muy orgullosa. “Comprobé lo que mis manos son capaces de hacer. Ya no solo elaboran pastel, pueden lograr vida, criar, sembrar, veo mi utilidad porque con mis producciones alimento a muchas personas.

En Los Cocos hay tenacidad y amor de pareja. Se sienten adolescentes y dentro de poco cumplirán dos años de casados. Eddy aseguró que encontró a la esposa ideal, con sus mismos gustos y preferencias, y un objetivo común: que la finca prospere.

Aliuska comparte ese pensamiento. Cuando decidió instalarse en Los Cocos, muchas personas pusieron el grito en el cielo. “Cómo una trabajadora del turismo va a irse para el campo”.

Un vista de la casa del matrimonio, típica casa campesina con techo de guano,

Un vista de la casa del matrimonio, típica casa campesina con techo de guano,

Mas, ella dio el paso, uno de los más importantes de su vida, y los frutos de tal decisión florecen, algo que se aprecia en cada centímetro del lugar, en el color de las orquídeas, en los nidos que protege celosamente en los árboles, o cuando le pide a Eddy que le traiga tierra para aporcar sus plantas ornamentales y él acude solícito. Todo se resume en las palabras compresión y ayuda mutua.

En los últimos tiempos han pensado en cambiarle el nombre a la posesión por otro que logre resumir lo fundado: El Paraíso. “Dicen los cristianos que el paraíso se alcanza tras la muerte. Nosotros no tenemos que morir, hace mucho que vivimos en él, y los construimos con nuestra manos”.


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