Posteado por: arnaldomirabal | 21 febrero, 2013

Gente “guapeá” en el surco

Argelio se bate con el surco en una batalla fraternal con la tierra

Argelio se bate con el surco en una batalla fraternal con la tierra

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor y la electricidad: la voluntad”.

 Albert Einstein

Cuando conocí a Argelio Hernández y a su hijo José Antonio, supe de antemano que me encontraba frente a gente de mucho valor y voluntad. Mientras algunos se cruzan de brazos a la espera de un mejor futuro, o los recursos de antaño, padre e hijo decidieron cambiar el presente con sus manos.

Más de siete décadas de vida no han mellado la vitalidad de Argelio. El tiempo quizás le hizo menos perceptible el sonido de las cosas, pero ganó en agudeza y sabiduría. Quizás ya no pueda escuchar el canto del sinsonte, pero le sabe todos los secretos a la tierra.

En la posesión de la familia, a pocos kilómetros del poblado de Perico, uno descubre la fusión de lo viejo y lo nuevo. Junto a la moderna casa de mampostería, se aprecia la fachada del antiguo hogar de madera. Su hijo José Antonio heredó el amor por la finca, y juntó la sapiencia de experimentado campesino con sus nuevos conocimientos.

Así sucede con las prácticas agroecológicas, que vinieron como anillo al dedo para la subsistencia de la finca y la conservación de los suelos, para lograr un mejor desarrollo sostenible.

El biodigestor alimentado con excreta animal, permite la cocción de los alimentos, la protección del medio ambiente, y la fertilización de cultivos.

A LA SOMBRA DE LOS ÁRBOLES

Dentro de unos años el arrullo de varios centenares de palmas hará mucho más agradable la estadía en el lugar. Pero desde ya uno camina bajo la sombra de gran variedad de árboles maderables y frutales. No hay un palmo de tierra ociosa. Hasta los linderos están cubiertos de ataje para saciar el apetito voraz de las gallinas criollas.

Argelio disfruta el cacareo de las gallinas criollas

Argelio disfruta el cacareo de las gallinas criollas

El patio trasero de la casa devino una especie de microzoológico. Con las piedras calizas que extrajeron de la finca construyeron un corral para los conejos, en los árboles descansan jutías rechonchas, y a pocos metros hechizan los colores llamativos de los faisanes, o la agilidad de los guineos.

Quien no le tema a los reptiles podrá apreciar grandes ejemplares del Majá Santamaría, pero a buen resguardo, tan dados a digerir pequeños pollos.

La belleza del lugar, unido al buen trato y sencillez de la familia, agrada a los visitantes, entre ellos, delegaciones cubanas o extranjeras que participan en los diferentes encuentros de agroecología auspiciados por la ANAP provincial.

Entre los más asiduos visitantes destacan los niños de la comunidad. Allí realizan actividades para despertar en ellos el amor al campo, en un mundo que precisa urgentes cambios para mitigar un poco el egoísmo de los hombres que tanto afecta al planeta.

José Antonio entiende que inculcar en las nuevas generaciones  el amor a la naturaleza, logrará lo que no han conseguido convenciones internacionales.

Si a los niños se les hace partícipe del nacimiento de las plantas, o el pacto y crianza de los animales, entenderán mejor toda la magia que encierra la vida.

“De un pueblo de agricultores no se hará nunca un rebaño”, dijo el maestro, y quizás por eso los pequeños que asisten a la finca de Argelio sienten la libertad en todo esplendor. Y hasta dignifican al Apóstol, al erigir cada noche del 28 de enero una gran fogata, en honor no solo al hombre inmenso que fue Martí, también para recordar a aquel niño que montó a caballo y se bañó en el río del Caimitos del Hanábana.

Argelio y su hijo José Antonio cultivan grandes variedades de pastos y forrajes

Argelio y su hijo José Antonio cultivan grandes variedades de pastos y forrajes

Pero donde la vida florece escasea el agua, lo que no ha sido impedimento para la siembra de una gran variedad de pasto y forraje para alimentar el ganado.

José Antonio se dio a la tarea de desarrollar un amplio banco de proteínas: Titania, Morera, yuca forrajera, faragua, kingrass morado, 15 variedades de caña, que posibilitarán un pastoreo racional y mitigar las extensas sequías e impredecibles lluvias.

El vínculo con Epica le proporcionó conocimientos y bibliografía, y variedades de la gramínea más resistentes a los períodos secos, y con mayor digestibilidad en los animales.

Dentro de algunos años la obra de Argelio y José Antonio la retomarán los nietos, pero aún queda mucho por hacer y lograr. Ahora mismo trabajan con la Stevia Rebaudiana, una plantica oriunda de Paraguay, que contiene un componente activo 400 veces más dulce que la sacarosa, y útil para los enfermos de diabetes y quienes padecen obesidad o ansiedad.

Una tarde le escuché decir a Argelio que lo alcanzado allí era “guapea’o a sangre y sudor”, y es cierto, pese a no contar con electricidad que les facilitaría el riego o moler el forraje, no se cruzan de brazos, ni maldicen, siguen trabajando, porque los hombres y mujeres guapos son quienes tratan de transformar la realidad desde la mesura, el conocimiento y el trabajo diario.

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: