Es posible eliminar la pobreza

A diferencia de los habitantes del país más rico del mundo, el 2,2% de la población ecuatoriana vive por debajo de la línea de pobreza

Mientras Estados Unidos y sus acólitos se desgastan en denostar a los gobiernos progresistas de nuestra región, omiten los logros alcanzados; Ecuador es un vivo ejemplo, ubicándose como el segundo país con menos pobreza en la región hispano parlante.

En un artículo, Wilson Granja Portilla, director Ejecutivo de Wincorp de Ecuador, advierte que como nunca antes en la historia, el ser humano se encuentra capacitado para erradicar la pobreza de este mundo.

Bastaría solamente que las acciones de los Gobiernos se redefinan hacia el desarrollo de políticas sociales conjuntas en lugar de seguir malgastando los erarios nacionales en armamento.

Por ahora, las cifras son escalofriantes. Según estudios publicados por el Banco Mundial, el 41,7% de la población mundial vive con menos de $1,25 al día. De una población total cercana a 7 000 millones de habitantes, alrededor de 1 800 millones (el 25%) vive con menos de $2 diarios y el 80% del total de seres humanos vive con menos de $10 al día. Cada día, 800 millones de personas se duermen con hambre.

Para dramatizar aún más la situación, se ha calculado que un parqueadero en Sídney (Australia) hace más dinero que 2 740 millones de personas al día.

A pesar de las cifras presentadas, existe optimismo en la lucha contra la pobreza. Un ejemplo claro se aprecia en los países del Pacífico Asiático y en América Latina, donde la reducción de la pobreza en los últimos 20 años ha sido notable. Gratísima sorpresa es la del Ecuador, que se ubica como el segundo país con menos pobreza en la región hispano parlante. Solamente por debajo del Uruguay, alrededor del 2,2% de la población ecuatoriana vive por debajo de la línea de pobreza. Un resultado a todas luces esperanzador.

Por ello, hoy más que nunca, es necesaria la toma de conciencia por parte de los Gobiernos y de los actores económicos y sociales. El excesivo gasto militar va en contra de la disponibilidad de recursos para reducir la hambruna pues, cada segundo, la humanidad gasta cerca de $45 mil en armamento. El problema estaría entonces centrado en la vieja creencia de los Gobiernos, quienes asocian potencia militar con liderazgo mundial.

Para seguir recorriendo este camino con éxito, se deben romper varios paradigmas, empezando con el del nacionalismo o territorialidad. El ser humano del presente debe pasar a convertirse en un ser humano global. Solo entonces podremos sentirnos cómodos y orgullosos de nuestra existencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s