Posteado por: arnaldomirabal | 30 junio, 2011

En Cuba el orgullo gay también es revolucionario


Recuerdo aquella anoche cuando mi amigo Osmany lloraba a lágrima suelta, como todo un hombre. Yo estaba preocupado, me costaba descubrir qué le agobiaba tanto. Grande fue mi desconcierto cuando me confesó la causa: Era Gay.
No supe cómo actuar, solo atiné a decirle: “asere, seguirás siendo mi amigo, cuál es el problema, ¿te gusto acaso?, mientras me respetes no hay lío”. Pa’ qué fue aquello, incrementé su angustia, y juro que solo quería ayudarle, porque era mi amigo, de los mejores.
Hoy Osmany es feliz, vive con su compañero, dos grandes profesionales. Siempre que brota el tema Gay, pienso en él, y tantos otros valiosos compañeros que he conocido a lo largo de mi vida, casi todos en la universidad, porque si algo me demostró el tiempo, ese viejito de gabán ajado, fue la inteligencia de esos seres, vilipendiados en el pasado, no solo en Cuba, sino en el mundo entero.
Recuerdo a Vin, otro compañero vietnamita, loca y feliz, y muy buena gente. Qué estará haciendo hoy. Estudiaba Sociología. Su Trabajo de Diploma versó sobre la problemática homosexual en su país. Me aseguró que allá aún hoy eran discriminados, aún así publicaría su tesis en forma de libro.

Es difícil ser gay, lo sé por mis amigos. Ser diferente desde niño en una sociedad aún como la nuestra, justa y humanista, aunque muchos piensen lo contrario, debe resultar dramático: incomprensión en el seno familiar, en la escuela, burlas, comentarios hirientes, desconfianza…
Mis ansías de justicia me inclinaron a mirar diferente a los gay desde edades tempranas. En mi barrio vivían dos hombres juntos y mi mamá nunca me habló mal de ellos. Eduardito y su amigo eran muy queridos, siempre estaban atentos a las necesidades de los demás.
En el preuniversitario defendí, pese a las críticas, a un muchachito enjuto y tímido de las burlas y maldades de mis colegas. Me obsequió el Nuevo testamento, gracias a él me interesé desde una postura crítica por la religión. Todavía no llego a comprender por qué muchos homosexuales se refugian en la Biblia, quizás el primer documento con un marcado matiz discriminatorio hacia ellos. De ahí estribe quizás la profusión de homosexuales incorporados a la Religión Yoruba.
Hace unos días me dirigía a mi casa luego de la agotadora jornada laboral. Siempre bordeo el río y desemboco en la bahía, posibilidad que me brinda mi hermosa y mágica ciudad. Cerca de mi habitual recorrido se halla un centro nocturno frecuentado por gay y lesbianas, Las ruinas del Matasiete. Al pasar por allí se me acercó de improviso una pareja acompañada de un joven, salían del lugar discutiendo airadamente.
Yo miré al cielo y pensé que me sentía muy cansado para problemas. Además, no soy de problemas. Con mucha educación el mayor se me acercó, no sin rociarme el rostro con su aliento etílico, me dijo:
– Compa´ puedo hacerte pregunta
– Vale -dije yo
– Mi hermano está acompleja´o, dice que la Ruina es de maricones, pero yo pienso que el lugar es normal, además, si no se meten conmigo porque voy a sentirme mal.
Yo quedé estupefacto ante tal razonamiento. No era un sociólogo, por su forma de hablar entendía que era un humilde vecino de barrio, quizás víctima del machismo ancestral.
Le confié que yo había estudiado en Santa Clara, que existía El Mejunje, un lugar parecido, que los gay se sentían bien cuando a sus espacios frecuentaban heterosexuales, era como una forma de admitirlos.
Sé que la homofobia y los prejuicios, construcciones sociales que se reproducen, deben combatirse a diario. Por ello me molesto tanto cuando el serio trabajo de Cuba sobre el tema, se ve empañado por la cizaña de las organizaciones mercenarias radicadas aquí, que toman esa lucha como pretexto una vez más para congraciarse con la SINA.
También sé que mis amigos gay, los que conozco, no se dejarán embaucar, seguirán haciendo del amor una locura, de su condición un orgullo y de la CENESEX y de Miriela Castro su mejores cómplices y amigos.

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Responses

  1. […] Parte de este texto lo escribí en el 2011, cuando comenzaba a gestarse en Cuba un movimiento en contra de la Homofobia liderado por la CENESEX y Mariela Castro Espín. […]


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